Lo que se viene…
¿Sabías que un sistema fotovoltaico, que tiene el panel solar, puede reducir tu factura de electricidad hasta en un 95%?
Pero… ¿qué es un panel solar? Un panel solar es el conjunto de placas solares, o módulos fotovoltaicos, que generan energía por conversión directa de la luz solar.
¿Para obtener energía de un panel solar, sólo hay que ponerlo bajo la luz del sol? No. No basta con tener un panel solar, también necesitaras otros equipos.
En un kit de energía solar encontramos:
- Inversor solar: equipo que adapta la energía generada por los paneles para poder ser usada en la casa y que gestiona la energía del sistema con la red eléctrica.
- Caja de conexiones: sistema de dispositivos de seguridad contra sobrecargas eléctricas e interruptor de encendido y apagado.
- Soportes: estructura metálica usada para fijar el panel en el tejado de la casa.
- Cableado: conjunto de conectores y cables para la conexión eléctrica del sistema.
Como genera energía con la luz solar, el panel solar del tejado no producirá energía durante la noche, y lo hará en menor potencia en días lluviosos o nublados, en general en días menos luminosos.
Tenemos dos alternativas para solventar este problema:
- Instalación fuera de la red: del inglés “off grid”. Son los sistemas que usan baterías para almacenar el exceso de energía durante el día, que alimentarán tu casa durante la noche o en períodos de baja producción de los paneles.
- Conectados a la red: Son los sistemas conectados a la red eléctrica comercial, que intercambian el excedente generado durante el día por la energía consumida de la red durante la noche.
Entre todas las fuentes de energía renovable permitidas para la generación distribuida, la solar es la que más extendida por todo el mundo. Además de ser los más usados, los sistemas fotovoltaicos también ofrecen varias ventajas que los convierten en la mejor opción:
- Durabilidad: Incluso expuestos a la intemperie en el tejado, un panel solar tiene una vida útil estándar de al menos 25 años. La pérdida de eficiencia en la conversión de la luz en energía es mínima y los principales fabricantes garantizan el 80% de la generación al final de este período. Un módulo, hasta los 25 años de vida, generará al menos el 80% de la cantidad de energía que generó al principio.
- Mínimo mantenimiento: se pueden limpiar en caso de que estén muy sucias, ya que tienen una película antiadherente que impide la acumulación de suciedad. En el caso del polvo, el agua de lluvia se encarga de llevárselo. En caso de exceso de suciedad o excrementos de aves, la limpieza es sencilla y sólo requiere un chorro de agua y una escoba de cerdas suaves.
- Resistencia al clima: estos sistemas están fabricados con la protección necesaria contra los daños físicos. Las placas fotovoltaicas son resistentes, pueden soportar incluso el impacto de grandes bolas de granizo. Todo para asegurar que funcionen durante su larga vida.
- Aumento del valor de la propiedad: una casa que genera su propia energía debería valer más que una que no lo haga.
- Precio de la electricidad: tener un sistema fotovoltaico en tu casa te asegura no tener sustos en la factura de la electricidad.
- Rápido retorno de la inversión: la instalación de un sistema de energía solar es una inversión. Y el período de recuperación de la inversión en energía solar es muy atractivo. Amortizarás la inversión antes de llegar al fin de la vida útil de las placas de tu tejado, por lo que disfrutarás algunos años de electricidad gratis.
- Reducción de la factura de electricidad: un ahorro que puede llegar hasta el 95% en la factura de electricidad. Un sistema fotovoltaico conectado a la red (On-Grid) se puede diseñar para generar toda la energía consumida en una casa. Así, dejas de pagar la energía que has usado de la red y sólo tendrás que pagar la cuota mínima.
