Cifras alarmantes de violencia en La Rioja
ARCHIVOS EN EL AIRE. En este informe tratamos abuso sexual, grooming y acoso escolar como las formas de violencia más denunciadas
Durante 2015 se observaron 3746 violaciones, según la estadística nacional de delitos. En 2014 se había registrado una tasa de delitos sexuales de 24,7 cada 100.000 habitantes, mientras que en 2008 se estableció una tasa de 17,6 cada 100.000 habitantes.
Dentro del abuso sexual se distinguen dos tipos: abuso sexual de menores y violencia sexual (delito que en la mayoría de los casos atenta contra mujeres).
Según el Gabinete Psicopedagógico de la Universidad de Granada, España, el abuso sexual de menores es cualquier forma de actividad sexual impuesta a un niño o niña por parte de un adulto u otro niño que tiene una posición de poder, autoridad o influencia. El abuso sexual de menores puede implicar tocar las partes íntimas del cuerpo de un niño o niña, incitar o forzar a un menor a que tenga relaciones sexuales o cometer delitos que no impliquen el contacto físico, como llamadas telefónicas obscenas o tomar fotografías pornográficas.
La violencia sexual abarca actos que van desde el acoso verbal a la penetración forzada y una variedad de tipos de coacción, desde la presión social y la intimidación a la fuerza física. La violencia sexual incluye pero no se limita a: violación en el matrimonio o en citas amorosas; violación por desconocidos o conocidos; insinuaciones sexuales no deseadas o acoso sexual (en la escuela, el lugar de trabajo, etc.); violación sistemática, esclavitud sexual, abuso sexual de personas física o mentalmente discapacitadas; violación y abuso sexual de niños; y formas “tradicionales” de violencia sexual, como matrimonio o cohabitación forzados.
La especialista en violencia de género y decana de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Edith Pérez, sostuvo: "Ahora hay muchos más programas de contención a la víctima, y las mujeres nos animamos a denunciar las cosas malas que nos pasan. Las violaciones son parte de la problemática de la violencia de género. El discurso de la cultura patriarcal que señala a la mujer como la provocadora del abuso sexual está perdiendo fuerza y eso, quizá, genere que en la actualidad las chicas se animen a denunciar que fueron víctimas de un delito". (La Nación)
El psiquiatra infantil, Germán Ubillos, explicó que la asistencia a cualquier víctima de violencia sexual o abuso implica un tratamiento psicológico, dependiendo de la sintomatología de cada paciente, ya que un acto de violencia o abuso sexual no impacta de la misma forma en cada persona. “En el tratamiento es muy importante que la familia y el entorno de confianza de la víctima puedan contenerla y ayudarle a superar el proceso” destacó. Algunas de las consecuencias que sufre una persona violentada o abusada son los trastornos de bulimia, anorexia, depresión, obesidad, distintas formas de agredirse a sí misma/o por sentirse sucia/o a veces hasta se sienten culpables por lo que les ocurrió.
Ubillos remarcó que cuando el abuso se comete dentro del entorno familiar, el tratamiento se hace más complejo porque esa víctima continúa inmersa en ese círculo familiar, que le genera un daño, por lo cual la justicia tiene que intervenir y reinsertar a la víctima o adaptar el medio familiar sacando al abusador de ese entorno.
Desde la perspectiva del atacante, el psiquiatra considera que es muy difícil que una persona que cometió delitos sexuales se reinserte normalmente en la sociedad y no tenga intenciones nuevamente de cometer otros delitos. “Para decir esto nos basamos en lo que vemos en casos concretos, donde se ve que en la mayoría los abusadores vuelven a cometer abusos” comentó Ubillos. “Es muy compleja la mente humana y yo creo que el abusador es un psicópata y como tal, no tiene recuperación, tiene una estructura psíquica en la cual el sujeto disfruta generando dolor, dominación” afirmó.
Grooming, una nueva forma de “seducir” y abusar de menores
Con el avance de las nuevas tecnologías y el auge de las redes sociales, han surgido nuevas amenazas como el grooming, el acoso virtual a niños y adolescentes, que consiste en acciones deliberadas por parte de un adulto con el propósito de establecer lazos de amistad con un menor, en la mayoría de los casos, con la finalidad de lograr un encuentro sexual.
El delito de grooming está tipificado en la ley 26.904, que en su artículo 131 estable que "será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma".
En cuanto a la pornografía infantil, el Código Penal establece en su artículo 128 que "será reprimido con prisión de seis meses a cuatro años el que produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de 18 años dedicado a actividades sexuales explícitas o toda representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el que organizare espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en las que participaren dichos menores".
Acoso escolar o bullying: otra problemática de violencia que crece
La República Argentina presenta los niveles más altos de bullying o acoso escolar en América latina, según un estudio realizado por la UNESCO entre 2005 y 2009. A pesar de la preocupación que la temática ha generado en los últimos años, pocos estudios empíricos se llevan para evaluar la magnitud del problema, las características del acoso y las consecuencias que tiene para las víctimas.
Si bien el acoso escolar reconoce ciertos límites en cuanto a edad -ya que suele registrarse mayormente entre chicos de 11 a 15 años-, no es así entre el tipo de víctimas. “El hostigado puede ser cualquiera: un morocho entre rubios, o un rubio entre morochos; siempre es el diferente”, mencionan desde Bullying Cero, un equipo especializado en atender esta problemática.
No obstante ello, parecen registrarse ciertas características comunes que llevan al grupo a elegir a su víctima entre algunos “diferentes” antes que en otros. Una de esas características es no tener habilidades sociales. “El más retraído, el más rígido, el que tienen menos capacidad de relacionarse, es el que más expuesto está”, señalan.
“La primera respuesta a la agresión resulta clave. El que no sabe contestar o se enoja mucho es el que termina siendo blanco del grupo”, resaltan por su parte desde el Centro de Investigaciones del Desarrollo Psiconeurológico.
Aquellos chicos que no tienen un grupo que los ampare, aunque sea un grupo marginal, tendrán más chances de padecer el acoso de sus pares, destacan desde esa entidad. (eldia.com).
Protocolos que se siguen en La Rioja cuando se detectan casos de abuso sexual de menores y bullying
Luego de la gran cantidad de casos de abuso sexual de menores y bullying detectados en distintos ámbitos, el gobierno de La Rioja, principalmente a través del Ministerio de Educación, se centró en establecer un protocolo de actuación para resguardar a la víctima y permitirle continuar con su vida normalmente.
Por ejemplo, el director del CIAPEM (Centro de Investigación y Análisis de Problemas de la Escuela Media), Daniel Estrabou explicó que a fines del año pasado hubo una reunión con todos los directores de escuelas secundarias de la provincia, supervisores y la justicia para determinar un protocolo ante la detección de un caso de abuso sexual o acoso escolar. En primer lugar, quien detecta el caso (ya sea docente, ordenanza, etc.) debe informar a los directivos, quienes notifican inmediatamente a supervisión, desde donde se realiza la nota dirigida a la Dirección de Adolescencia, dependiente de Desarrollo Social, o se remite al CIAMPEM y desde este organismo se eleva la nota, o también se realiza la intervención directa, cuando el caso lo requiera. Este protocolo se aplica en todas las escuelas secundarias de La Rioja.
Además, algunas escuelas cuentan con equipos interdisciplinarios, donde el CIAPEM realiza una primera contención y se hace una asistencia psicológica para todas las problemáticas en las escuelas que involucre a adolescentes. Particularmente, en caso de abuso sexual, se ofrece asistencia psicológica. Este tratamiento también es ofrecido por el Servicio de Adolescencia del Hospital, el servicio que otorga el Poder Judicial o por el que brinda Desarrollo Social, desde el área de Adolescencia.
En lo que va del año, Estrabou comentó que se determinaron alrededor de 6 casos de abuso sexual. Para combatir la problemática, explicó que se vienen realizando actividades en conjunto con la Policía, Desarrollo Social, Salud Pública (asistencia al problema de autoagresiones), con la Secretaría de Adicciones, para prevenir el consumo de sustancias tóxicas, etc.
En cuanto a la intervención que se realiza en el interior, Estrabou indicó que viajan a dar charlas, capacitaciones y a realizar intervenciones directas. Pero el problema es que disponen de un equipo que viaja a toda la provincia, ya que no todas las escuelas cuentan con su equipo interdisciplinario. “En el interior provincial son dos o tres escuelas que tienen equipo de intervención directa, el resto depende de nosotros o de equipos zonales que intervienen directamente” afirmó.
Por su parte, el director de Niñez y Adolescencia, Rodrigo Valls remarcó que ése es el órgano administrativo por competencia en base a la ley 8848, la cual fue reglamentada el año pasado y se sancionó además una ley a principios de este año, la 9718, que establece un protocolo de actuación en caso de abuso y otros delitos. “Cuando se detecta algún tipo de delito, ya sea abuso, maltrato u otros en un ámbito escolar, hospitalario, o dentro de la misma comunidad, este protocolo establece que los denunciantes deben comunicar el hecho a la Dirección de Niñez y Adolescencia, para que desde allí se empiece a abordar el tema”.
En cuanto a datos estadísticos, Valls indicó que desde el año pasado comenzaron a actuar desde un sistema de estadísticas, donde determinaron que desde el año pasado a este año hubo un aumento considerable en cuanto al tema de abuso sexual y maltratos. “Registramos alrededor de 210 y 250 casos por mes, incluido todo tipo de temáticas, no sólo abuso y acoso escolar. Sin embargo estos casos son los de mayor índice” aseveró.
En casos de niños abusados en situación de calle o de bajos recursos, Niñez cuenta con dos dispositivos, uno que es el Hogar Niño Alcalde, que contiene una franja etaria de recién nacidos hasta los 12 años de edad y la Familia de Acogimiento que contiene chicos hasta los 18 años.
Cabe recordar que la denuncia puede realizarse no sólo en la Dirección de Niñez, sino también en el Juzgado del Menor y en las distintas comisarías.
Fuentes: Voces por la Justicia, La Nación, eldia.com, Argentina investiga
