Segunda ola COVID: el lado psíquico, ¿el más afectado?
Fernando Ferreira, director de Asistencia en Adicciones y Salud Mental de la Provincia, explicó cómo transita la población, esta segunda
Fernando Ferreira, director de Asistencia en Adicciones y Salud Mental de la Provincia de La Rioja, en comunicación con Aire Fm explicó cómo transita la población, esta segunda ola de COVID-19, la cual parece haber profundizado el estrés y la ansiedad.
Según el profesional, la gente está en un estado de desconocimiento, como todo el mundo, ante el virus, lo cual le genera hace meses incertidumbre y miedo de forma constante.
En esta línea, destacó que recientemente se han añadió nuevos síntomas compatibles con COVID-19, lo que genera una nueva alerta: “en el discurso de la ciencia no está claro el virus” y por ende, en la gente tampoco, “hay muchas dudas sobre cómo saber si se es portador, si se contagia, a quienes les causa más daño, etc.”, opinó.
Y añadió que si bien el confinamiento y las medidas restrictivas buscan disminuir la circulación del virus y por ende controlar los contagios, también traen aparejados problemas psíquicos y anímicos, que se ven incrementados por la constante incertidumbre.
“Al no relajarnos nunca debido a que venimos así hace más de un año con ese estimulo constante de peligro, riesgo y angustia, ello trae consecuencias en la salud mental”, afirmó.
Además, resaltó que el aislamiento se decreta ante la inexistencia de una cura para la enfermedad virósica, información que acentúa el miedo y lleva a que cada persona actúe, de acuerdo a su personalidad, de diferentes maneras siendo una de las más comunes el negacionismo.
Así, dijo que encontramos quienes “como mecanismo de defensa para evitar la angustia se niegan a aceptar la letalidad del coronavirus y el propio virus en sí, por lo que no acatan las medidas necesarias para su control”. Y añadió que pese a que los seres humanos tenemos la certeza de que vamos a morir, en algún momento, no lo pensamos constantemente porque si no “diríamos para que hacer tal cosa si igual vamos a morir”, enfatizando que “cuando uno es joven no piensa en la muerte sino, todo lo contrario, en vivir y disfrutar lo más que se pueda” y por ello son los jóvenes quienes más rebeldes se muestran ante la pandemia.
En este sentido, enfatizó que debido a la etapa que transitan, propio de la edad, los adolescentes viven permanentemente con la sensación de ser invencibles, que a ellos nada les va a suceder, por eso es muy importante dialogar permanentemente con ellos respecto a los cuidados (lavado de manos, no tocarse la cara, mantener la distancia física y vitar juntarse con sus pares) que deben tener para cuidarse y sobre todo cuidar a las personas mayores.
“A todos nos ha afectado y nos sigue afectado la pandemia, en diferentes niveles: desde episodios de insomnio hasta ataques de pánico y ansiedad. Porque a la enfermedad hay que sumarle cambios en la estructura familiar, económica y en los objetivos personales planteados”, aseveró.
Por ello, comentó que han dividido a la población en 3 niveles: el primer nivel, suele experimentar algunas sensaciones de pánico o angustia, como por ejemplo insomnio, taquicardias, sudoración o falta de aire, ante lo cual es recomendable consultar a un profesional o llamar al 0800 444 0353, de 9 a 11 y de 18 a 22 horas.
El segundo nivel está integrado por personas que se encuentran aisladas por ser COVID-19 positivos, y para ellos se determinó un grupo específico de psicólogos que se contactan vía telefónica para controlar como se encuentran anímicamente.
Finalmente, el tercer nivel se compone de la población que, previo a la pandemia, ya presentaba algún problema mental o padecimiento y ante el actual contexto sanitaria su tratamiento se ha visto interrumpido o su estado acrecentado, para lo cual se han habilitado todas las instituciones asistenciales con teléfonos y elementos que les permiten hacer los seguimientos de manera online.
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