Inició el Tiempo de Cuaresma
El Padre Roberto Queirolo refirió al inicio del Tiempo de Cuaresma
Ayer miércoles 17 de febrero, tras la imposición de las cenizas, para el mundo católico inició el Tiempo de Cuaresma período en el que los cristianos se dedican a la oración, la caridad y la misericordia, las privaciones voluntarias, el ayuno y la limosna.
El Padre Roberto Queirolo, en dialogo con Aire Fm, indicó que debido a las medidas de seguridad sanitarias establecidas en respuesta a la pandemia, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano dispuso la modificación del rito del Miércoles de Ceniza.
Asimismo comentó que la imposición se realizó, en esta oportunidad, en la cabeza de cada uno de los fieles evitando el contacto directo con los receptores.
“Fue notoria la convocatoria de la gente”, destacó.
Luego, detalló la ceremonia donde “pronunciada la oración de bendición de las cenizas y después de asperjarlas, sin decir nada, con el agua bendita, el sacerdote se dirigió a los presentes, diciendo una sola vez y para todos los fieles, la fórmula del Misal Romano: ‘Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás’”.
En esta línea explicó que el signo es penitencial, por eso el sacerdote, al imponer estas cenizas, dice: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”. Una frase que proviene del libro del Génesis y que recuerda a todo hombre y mujer su condición limitada y mortal y que debe poner su confianza en el Señor, único Dios.
Además comentó que durante estos días la liturgia adopta para las celebraciones el color morado, símbolo de la austeridad cuaresmal.
La Cuaresma, precisó, comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo por la tarde, antes de la Misa de la Cena del Señor: es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al Misterio Pascual.
“En la Cuaresma Cristo invita a cambiar de vida, la Iglesia invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas”, sostuvo.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna, insistió, “cada día, durante toda la vida, se busca desterrar del corazón el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen al amor a Dios y a los hermanos. También se aprende a conocer y apreciar la Cruz de Jesús”, según sus palabras.
La duración de la Cuaresma, comentó, está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los años que duró la estadía de los israelitas en Egipto.
Finalmente dijo que la práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de Oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en Occidente, reconoció, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.
Mirá también -“El Síndrome de Asperger es algo que se acompaña”
