Argentino en Italia: "Es casi una guerra silenciosa contra el coronavirus"
Nelson Cantarutti, enfermero, contó su experiencia respecto a la cuarentena general decretada en Italia por el coronavirus
Desde Aire FM mantuvimos contacto con Nelson Cantarutti, cordobés radicado hace 16 años en Italia, quien trabaja en el ámbito de salud, de enfermero precisamente, y expresó “en la terapia intensiva que atiendo hay 10 camas, y todas tienen pacientes con coronavirus; hace más de una semana se cancelaron todas las operaciones y solo se trata este virus” dando a entender la intensidad y complejidad de la enfermedad.
En esta línea relató “nosotros tenemos problemas: la cantidad de gente que llega necesitando internación, porque el sistema de salud está casi colapsando, las camas de terapia intensiva se van acabando y los pacientes siguen aumentando. Nosotros tenemos abierta la terapia, de siempre, con 24 camas, y habilitamos las salas operatorias con 6 y 8 camas y respiradores respectivamente, está todo lleno y siguen llegando pacientes”, “es complicado trabajar acá, basta un pequeño error para contagiarte”, reflexionó.
Seguidamente comentó que disponen de toda la protección necesaria para evitar el contagio, incluyendo bata, sobre calzado, varios pares de guantes encimados, protección visual y mascara, todo descartable. Pero “el riesgo siempre está ahí, porque todo lo que está en las salas está contaminado. Yo, por ejemplo, hace 10 días no veo a mis padres que viven a 200 metros míos. En mi casa estoy solo en la pieza y baño, el resto de mi familia usa la otra parte de la casa”, confesó.
A continuación, Nelson comparó la situación de Italia con Argentina “yo creo estar viendo la misma película en Italia, Francia y Argentina. El primer caso acá fue el 21 de febrero, el paciente fue a una guardia por problemas respiratorios y se contagiaron los médicos, enfermeros, personal administrativo y parte de la gente que estaba en la sala de espera; se fueron a su casa, sin saber. Luego se cerraron las clases, los bares y demás, pero la gente siguió saliendo a hacer cosas, porque pensaron que eran vacaciones y los casos siguieron aumentando. Se cerró la Lombardía y la gente de allí viajó a sus parientes y desparramó el virus por todos lados. España miró a Italia, y ahora mira todo lo que les está pasando, Francia lo mismo… en Argentina creo que todavía no se tomó consciencia, viendo todo lo que pasa, tienen que tomar medidas drásticas, hoy llegó un amigo mío de México a Ezeiza y ni un control tuvo que pasar. Ni un control, y así hay muchos casos”, resaltó arduamente.
Además explicó que, como trabajador de la salud, debe expedir una "autocertificación" firmada explicando el motivo por el que sale a la calle. "Si me para la policía y no tengo un motivo válido por el que estar en la calle, pueden poner una multa de 250 euros o incluso 3 meses de cárcel” y precisó que la jornada laboral se extendió a 12 horas debido al número de pacientes y la complejidad de la situación. "Es casi una guerra silenciosa contra este virus"
Finalmente comentó que tienen pacientes de todas las edades, con y sin patologías previas, por lo que remarcó la necesidad de mantenerse en los hogares, no salir salvo en casos de urgencia, extremar las medidas de seguridad y lavarse las manos continuamente para minimizar el daño y la propagación del virus.
