PROBLEMAS Y DESAFÍOS DEL COOPERATIVISMO RIOJANO, ASPECTOS SOCIALES Y POLÍTICOS
ARCHIVOS EN EL AIRE. Hoy seguimos con el cooperativismo desde las propuestas del Estado y las federaciones de cooperativas.
El cooperativismo surge como una alternativa a crisis que atraviesan las economías de un país o provincia, como contrapartida a un modelo político y económico que no pudo brindar a la masa trabajadora empleos estables y genuinos. El modelo cooperativo tiene como premisa trabajar de manera solidaria y equitativa entre los asociados, donde predomina la conciencia colectiva, la democracia y la igual distribución de las ganancias.
Al ignorar los principios cooperativos o aspectos administrativos y económicos de este sistema, muchas de estas entidades caen en el modelo capitalista, donde se tergiversa la función cooperativa. En La Rioja hay alrededor de 300 cooperativas, donde la mayoría funciona con un modelo económico tradicional, donde los recursos y la inversión son aportados por una sola persona, que distribuye los sueldos a los empleados, siguiendo una lógica verticalista, distinta a la que caracteriza al cooperativismo o asociativismo. Esto ocurre porque la mayoría de esas cooperativas fueron creadas no por iniciativa de los trabajadores, por ejemplo en el caso de algunas empresas textiles, sino que la decisión fue del dueño de la misma empresa, que modificó la razón social para recibir los beneficios que obtienen las cooperativas como tales (descuentos de impuestos, ayudas estatales, evasión de cargas sociales, etc).
Desafíos del cooperativismo
En este sentido, uno de los desafíos del cooperativismo riojano es lograr un cambio de paradigma en el cual se concientice acerca del verdadero funcionamiento del asociativismo. Esto se logra a partir de capacitaciones, talleres, trabajos en conjunto con otras cooperativas, visibilizando el sector, etc.
Uno de los organismos que viene trabajando en estos objetivos es la Federación Riojana de Cooperativas Autogestionadas (FERCOA) a cargo de Maximiliano Gianini. FERCOA promueve entre las cooperativas asociadas la búsqueda de rentabilidad y que sean autogestionadas, es decir, que la cooperativa exista más allá de la articulación que pueda tener con el Estado, sin perder su autonomía y capacidad de toma de decisiones, así esté la asistencia estatal o no, la cooperativa debería poder existir.
Las actividades que organiza FERCOA consisten en capacitaciones, charlas, talleres internos, Hacia afuera, la federación tiene tres actividades principales en el año que son el 1º de Mayo Cooperativo, donde se festeja en conjunto con todas las cooperativas asociadas. Después se realiza la feria de Economía Social, donde se muestra a la sociedad los productos y servicios que tienen las cooperativas. En esta misma feria se pide al Poder Legislativo que se reglamente el presupuesto para las leyes de Fomento Cooperativo y Economía Social. La última actividad del año es el congreso de cooperativas, donde se discute la situación actual y se planifica el año siguiente.
FERCOA también impulsa el Programa de Trabajo Autogestionado (Línea 1), dependiente del Ministerio de Trabajo de la Nación, que consiste en una ayuda individual que se lleva el trabajador asociado (en el caso que corresponda, por ejemplo que no tenga otro ingreso o relación de dependencia en otro lugar), porque la cooperativa todavía no genera los excedentes necesarios para que pueda vivir de la renta de la cooperativa.
Luego hay una asistencia a la cooperativa (Línea 2) que contempla a todos los socios y se utiliza para comprar maquinaria. “En el último censo encontramos que hay 1600 compañeros trabajando en el sector cooperativo, sin recibir beneficios de políticas públicas. Pero hay 2200 trabajadores en distintas SAPEM, con millones de pesos gastados en fuentes de trabajo. Comparativamente es mucho más eficiente el sector cooperativo que las SAPEM” sentenció Gianini.
Según el representante del Instituto de Promoción de la Economía Solidaria en La Rioja, Alejandro Romero, otro de los desafíos implica visibilizar el cooperativismo como una forma de trabajo que está dentro del sistema económico actual, más allá de que no trabajen de la misma manera que las PYME o empresas capitalistas, las cooperativas son competitivas y apuntan a un mercado, ya sea local o internacional. Para eso se puede instalar un mercado de economía social, ferias, etc. donde los bienes y servicios se comercializan del productor al consumidor, sin intermediarios, lo que aminora los precios.
Otro desafío implica una unión consolidada de fuerzas y trabajo entre las cooperativas para luchar en conjunto y alcanzar más beneficios, como la reglamentación de las ley de Fomento Cooperativo, la ley de Economía Social y la ley de Emergencia Social, que todas apuntan a fortalecer el sector cooperativo.
Según Romero, también es necesario entender el cooperativismo como un trabajo constante y colectivo. “El solo hecho de tener una matrícula de cooperativa no garantiza la rentabilidad. Este paradigma implica formación y capacitación en la conciencia colectiva y cooperativa”.
Por su parte, el director de Asociativismo y Cooperativismo, Alejandro Quintiero, explicó que desde su dirección tienen como meta fortalecer, desarrollar, capacitar y promocionar las cooperativas. Junto a la Subsecretaría de Economía Social –dependiente del Ministerio de Desarrollo Social-, implementaron el Programa de Fortalecimiento. También crearon una sala de capacitación dentro de la Dirección de Quintiero, “que se encuentra trabajando permanentemente y cuenta con la tecnología adecuada para este tipo de actividades”. Además impulsaron la creación de más cooperativas y la entrega de matrículas.
Otras de las iniciativas de la dirección fue asumir el compromiso con las cooperativas y mutuales de hacer el proyecto de factibilidad que les permite a las cooperativas su creación sin objeciones del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social).
Creación del Consejo Económico y Social
El Consejo Económico y Social se realizó este lunes en el Paseo Cultural, bajo la dirección del gobernador Sergio Casas. Se trata de un organismo de carácter consultivo con la finalidad de procurar la participación, propiciar el diálogo y articular los aspectos económicos sociales. Tendrá las funciones de emitir opiniones, informes y propuestas de carácter socioeconómico al Ejecutivo Provincial. Está conformado por asociaciones civiles, organizaciones empresariales, colegios y consejos profesionales, universidades, cooperativas, asociaciones gremiales, religiosas, entre otros.
Según Alejandro Quintiero, este Consejo permitirá el desarrollo local del interior riojano, donde 16 de los 18 departamentos de La Rioja tienen menos de 15 mil habitantes. “En ese contexto estamos tratando de que esos departamentos tengan acceso al trabajo enmarcado en la economía social, mediante la creación de cooperativas y mutuales. A veces el precio de un bien se paga un 30% más que el precio de mercado” comentó Quintiero.
Otro de los objetivos de este Consejo es fomentar la producción local y también el consumo de productos locales, ya que muchos productos que se están generando en La Rioja no son consumidos por el mercado local. “Los riojanos eligen comprar los productos que vienen de otras provincias y eso genera el debilitamiento del sector cooperativo” manifestó Quintiero. En este sentido, el director de Cooperativismo sostuvo que es importante visibilizar el sector generando un trabajo en conjunto entre todos, es decir, funcionarios tanto del oficialismo como de la oposición, asociaciones, cooperativas, los productores, los empresarios, etc.
Finalmente, Quintiero destacó que cada uno de los presentes en el Consejo Económico y Social tienen la obligación de ahora en adelante presentar proyectos e ideas para el fomento de la economía social. Además, el gobierno tiene treinta días para hacer el lanzamiento oficial con todos los requerimientos para la formación del Consejo, para hacer un programa que sea distribuido y aplicable a toda la provincia.
