
Ocho de cada diez niños no comen verduras
La licenciada Soledad Yáñez advirtió sobre las falencias alimenticias en escolares y brindó pautas clave para planificar viandas y menús saludables desde casa.
Puntos Clave:
- Alerta nutricional: Los controles de 'Crecer Sano' revelan que el 80% de los niños evaluados no consume vegetales en su dieta diaria.
- Hábitos en el hogar: Comer en familia sentados a la mesa es el primer paso para revalorizar este espacio como un entorno educativo y de ejemplo.
- Estrategia de viandas: Promueven el uso de la freidora de aire, licuados con semillas y sándwiches completos para sustituir ultraprocesados en los recreos.
Con el regreso a las aulas, organizar las comidas de los más chicos vuelve a ser una preocupación central. En diálogo con Aire FM, la nutricionista Soledad Yáñez analizó las principales falencias alimentarias en la infancia y brindó recomendaciones prácticas para revertir las alarmantes estadísticas registradas en los consultorios locales.
La especialista, advirtió que el apuro de los padres suele derivar en la improvisación de platos poco saludables. Ante esto, recomendó planificar el menú semanal para evitar las frituras recurrentes y dar previsibilidad a la dieta de toda la familia.
El almuerzo familiar y la importancia de la mesa
Para la nutricionista, el orden es el pilar fundamental para consolidar hábitos duraderos. Planteó que uno de los hábitos nocivos más extendidos es permitir que los niños almuercen o merienden en la cama o en sus habitaciones, aislados de la dinámica familiar.
"El primer consejo para mamá, papá, abuelo o tío es que el niño coma sentado en la mesa con la familia", enfatizó Yáñez en los micrófonos de la radio.
Asimismo, remarcó que los adultos deben dar el ejemplo consumiendo el mismo menú que los menores: "Lo ideal es hacer una única comida familiar; no podemos exigirles vegetales si en casa no los consumimos".
Alerta en el programa "Crecer Sano"
La urgencia del cambio de hábitos se refleja en el programa estatal “Crecer Sano”, que evalúa peso y talla infantil en centros de salud. Allí se detectó una alarmante desconexión de las infancias con los vegetales.
"De diez niños, te diría que ocho, por ahí lo que manifiestan los papás, es que no comen verdura", alertó la especialista.
Yáñez describió que al mostrarles la gráfica alimentaria escolar, los niños no logran identificar los vegetales:
"La base verde tiene las verduras arriba y las frutas abajo. Al preguntarles qué comen en casa, me responden pera, manzana, naranja o banana. No registran cuáles son las verduras".
Para superar esta barrera, la experta sugirió "darse la maña" sin forzar ensaladas. Propuso camuflar hojas verdes en sándwiches (lomitos), elaborar salsas con tomate natural en reemplazo de purés envasados y hacer partícipes a niños de 5 a 7 años en la preparación de alimentos para motivarlos pedagógicamente.
Negociación en el kiosco y colaciones saludables
Frente al kiosco escolar, especialmente con cuadros de sobrepeso u obesidad, Yáñez recomendó no prohibir las golosinas, sino educar en la moderación y negociar su consumo semanal en la escuela.
"Se puede comer galletas dulces, pero negociemos. Comamos un día a la semana galletitas dulces y al otro día podemos comer fruta, barrita de cereal o yogur", propuso.
Para estas ocasiones, aconsejó optar por galletas simples sin relleno en lugar de productos ultraprocesados que contienen excesivas cantidades de sodio y azúcar.
Respecto a la hidratación, instó a priorizar el agua pura y evitar los jugos envasados. Una técnica sugerida es utilizar botellas llamativas personalizadas con stickers para motivar visualmente el consumo de agua en los chicos de manera divertida.
Viandas vespertinas y tecnología en la cocina
Para aquellos alumnos que realizan actividades deportivas por la tarde, la planificación varía según el nivel de desgaste. Antes del ejercicio, sugirió frutas enteras o licuados hechos con agua o leche.
"Ahora que hay frutilla, se puede hacer un licuado de frutilla y banana; aporta agua y energía", detalló, sugiriendo sumar semillas para aportar fibra y regularizar el tránsito intestinal.
Para regresos tardíos, sugirió un sándwich de queso, lechuga, tomate y zanahoria con queso crema en lugar de mayonesa, aportando proteínas de forma más liviana.
Finalmente, ponderó la freidora de aire como una aliada tecnológica para elaborar papas o patitas de pollo crujientes: "Me encanta porque pones las verduras y las papas salen bárbaras. El aceite va cayendo por la rejilla, por lo que el alimento no lo absorbe".
El diseño de un entorno lúdico, la mesa familiar unificada y la educación activa se consolidan así como las herramientas fundamentales para garantizar un crecimiento fuerte, saludable y libre de afecciones crónicas desde la infancia.