
Gonzalo Ceballos, el riojano que trabaja en las alturas detrás de los grandes escenarios
Con 23 años, es Riggers, una tarea clave en el armado de escenarios para festivales y shows. Participó en eventos provinciales y nacionales.
En el marco del Día del Trabajador, Aire FM dialogó con Gonzalo Ceballos, un joven riojano de 23 años que se dedica al rigging, una profesión poco visibilizada pero fundamental para el desarrollo de espectáculos, festivales y grandes eventos.
Ceballos explicó que los riggers son quienes trabajan en altura y se encargan principalmente del colgado y descolgado de motores que permiten levantar luces, pantallas, sonido y otros elementos técnicos de un escenario.
“Nosotros somos los que trabajamos en altura. También resolvemos problemas que se presentan arriba de las estructuras”, comentó durante la entrevista.
Su historia comenzó de manera inesperada. Según relató, al principio le tenía miedo a las alturas, pero una oportunidad laboral en una pequeña empresa de eventos sociales le abrió el camino. Empezó cargando equipos pesados en cumpleaños, casamientos y actos, hasta llegar a festivales de gran escala dentro y fuera de La Rioja.
Entre los eventos en los que participó mencionó La Chaya, el Festival de la Agricultura, El Peón, la Fiesta del Turismo, el Cumbión del Paraná, el Bum Bum y otros encuentros masivos realizados en distintas provincias.
El joven destacó que el armado de un escenario requiere planificación, logística y varios días de trabajo. Según detalló, los camiones comienzan a viajar una o dos semanas antes del evento, mientras que el armado de estructuras puede demandar entre dos y cinco días. Luego intervienen los equipos de luces, sonido y pantallas, y finalmente los riggers, quienes permanecen hasta el desmontaje posterior al show.
Ceballos también remarcó la importancia de la capacitación y del uso de elementos de seguridad, como arneses especiales, cascos, cuerdas, mosquetones y poleas. “Se busca tener gente capacitada y el equipo correcto para minimizar riesgos”, señaló.
Aunque reconoció que se trata de un trabajo exigente, con golpes, cortes y largas ausencias del hogar por los viajes, aseguró que también es una actividad que abre oportunidades. “En este rubro siempre hay algo nuevo para aprender. Nadie es indispensable, pero uno tiene que convertirse en una persona útil”, expresó.
Actualmente, sus próximos trabajos lo llevarán a Belén, Catamarca, para una exposición de autos, y luego a Córdoba, donde participaría del armado para un show de Ricardo Arjona.
Finalmente, el joven valoró a quienes lo formaron en este oficio y destacó que detrás de cada artista y cada espectáculo hay muchas personas trabajando para que todo sea posible. “El artista siempre lleva la imagen principal, pero hay gente detrás. En La Rioja hay gente muy capacitada”, concluyó.