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Evitar filtraciones y humedad: guía clave para proteger tu casa

La especialista detalla el mantenimiento vital de techos y las soluciones definitivas contra el salitre frente a las intensas precipitaciones.

Puntos clave: 

  • La limpieza preventiva de desagües y babetas es el paso fundamental e ineludible antes de aplicar cualquier impermeabilizante.
  • Para techos de hormigón sin tránsito recomiendan la membrana poliuretánica, mientras que la asfáltica exige un recambio periódico.
  • Construir un veredín perimetral que supere por 3 a 4 centímetros el nivel del suelo frena el avance destructivo del salitre.

El pronóstico de precipitaciones atípicas impulsadas por el fenómeno del Super Niño obliga a repensar el estado de las viviendas. Las construcciones locales, diseñadas históricamente para un clima árido y con escasa pendiente de escurrimiento, sufren un estrés estructural severo cuando el volumen de agua supera los promedios habituales.

"Generalmente, en estos tiempos de lluvia la gente empieza a poner el foco en los techos para evitar filtraciones y mejorar la calidad de vida adentro, porque este fenómeno climático rompe cualquier tipo de prevención tradicional", explicó la arquitecta Mariana Bratschi en diálogo con Aire FM.

La profesional subrayó que la protección contra la insolación térmica suele ser la prioridad en la provincia, dejando en segundo plano la impermeabilización. Sin embargo, el primer paso antes de invertir dinero en productos químicos es realizar un mantenimiento físico exhaustivo de las cubiertas, despejando cualquier elemento que retenga humedad o tape las vías de escape del agua.

"Hay puntos críticos como la unión de las babetas y los muros que tienen que estar sellados. Es fundamental verificar que los desagües estén limpios, sin hojas ni tierra, y comprobar que las membranas no tengan fugas ni roturas", detalló la especialista, haciendo referencia a las chapas plegadas (babetas) que evitan que el agua se filtre por la junta entre el techo y la pared.

El dilema de las membranas: asfáltica, líquida o poliuretánica

A la hora de impermeabilizar, el mercado ofrece múltiples opciones, pero el error más frecuente es elegir por precio sin evaluar el tipo de superficie. No existe un producto universal: la durabilidad de la inversión dependerá directamente de si la cubierta será transitada o si está construida en hormigón o chapa.

"En las pendientes planas de hormigón recomiendo una membrana poliuretánica si el techo va a ser inaccesible. Si será transitable, lo ideal es una asfáltica con aluminio, aunque esta última sufre desgaste por la radiación y el viento", precisó Mariana Bratschi que además es encargada de la oficina de gestión de la firma Riodeco, aclarando que la capa poliuretánica se quiebra de forma irreversible si es pisada tras su aplicación.

Para las tradicionales cubiertas de chapa, la indicación técnica apunta a la membrana líquida fibrada, prestando especial atención al sellado individual de cada tornillo de fijación. En todos los escenarios, la colocación debe realizarse mediante mano de obra calificada, ya que una mala ejecución anula las propiedades hidrófugas (aislantes de agua) del material más costoso.

El combate contra el salitre y la humedad de cimientos

Más allá de los techos, las precipitaciones prolongadas activan otro enemigo silencioso de las estructuras: la capilaridad, un proceso físico donde los muros absorben el agua del suelo y generan el desprendimiento de revoques y pinturas, comúnmente conocido como salitre. La primera barrera contra este problema debe instalarse desde los cimientos mediante las capas aisladoras.

"Si el salitre ya salió, hay que construir al costado de la casa un veredín para separar la humedad del suelo mojado. Ese contrapiso tiene que estar por lo menos 3 o 4 centímetros más alto que el suelo natural, sumado a un zócalo perimetral", indicó Mariana Bratschi, la socia del emprendimiento Obra Fina. Para las viviendas que ya padecen humedad avanzada, existen revoques microporosos especiales y líquidos inyectables que logran frenar la ascensión del agua dentro del ladrillo.

Nuevos sistemas constructivos para aislar la vivienda

Frente a los crecientes desafíos climáticos y los costos de los materiales tradicionales, la industria de la construcción avanza hacia alternativas prefabricadas de alta eficiencia térmica y rapidez de montaje, reduciendo los riesgos de filtraciones clásicas.

"Vendemos productos en EPS y tenemos un sistema constructivo que ofrece una capacidad térmica y acústica bastante alta. Al ser paneles, la obra se hace en la mitad del tiempo y los costos generales se reducen hasta un 30 por ciento respecto a la construcción tradicional", concluyó Bratschi sobre el uso del Poliestireno Expandido (EPS), una tecnología disponible en el Parque Industrial de la capital provincial.

Ahora reflexionando: Si ignoramos el mantenimiento preventivo de las viviendas ante los actuales pronósticos climáticos, sobreviene un deterioro acelerado de los materiales. Las fisuras menores, que hoy pueden sellarse con una inversión mínima, se transformarán inevitablemente en grietas estructurales graves y focos de humedad interior si no se atienden antes de las tormentas de verano.

Fuente: Entrevista de Cada Mañana en Aire FM

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