
Día Mundial del Huevo: claves de consumo, seguridad y conservación
En el Día del Huevo, la especialista de la UNLaR detalla el valor nutricional, los riesgos de la salmonela y cómo conservarlos correctamente en casa.
Puntos clave:
- El huevo aporta 12,7 gramos de proteína y ácidos grasos insaturados de alta calidad por cada dos unidades.
- El lavado previo con agua disemina bacterias en la cáscara y reduce la vida útil del alimento.
- Las mayonesas caseras elaboradas sin pasteurización multiplican el riesgo de intoxicaciones estivales.
En el marco del Día del Huevo, la directora de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la UNLaR, Susana Mancilla Kukulis, analizó en diálogo con Aire FM el notable crecimiento del consumo de este alimento, impulsado por rutinas de entrenamiento y la búsqueda de opciones proteicas accesibles. Durante la entrevista, la especialista abordó los mitos sobre el colesterol, las propiedades nutricionales y los cuidados bromatológicos indispensables para evitar enfermedades transmitidas por alimentos durante las épocas de altas temperaturas en la región.
El valor nutricional del producto destaca por su aporte de aminoácidos esenciales y micronutrientes clave para el organismo.
"El consumo del huevo ha aumentado de un tiempo a esta parte por estas actividades en los gimnasios, inclusive se consume no solo de forma natural, sino también en formato en polvo que aporta una determinada cantidad de calorías", explicó la ingeniera Mancilla Kukulis al aire de Aire FM.
Asimismo, indicó que dos huevos aportan un promedio de 191 kilocalorías, junto con vitaminas A, B, E, ácido fólico y minerales como hierro, zinc y selenio, recomendando consultar a profesionales médicos o nutricionistas ante consumos elevados orientados al entrenamiento.
Conservación y riesgos de contaminación
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno a las correctas prácticas de almacenamiento en los hogares riojanos para evitar la pérdida de propiedades y la proliferación microbiana. La especialista desmintió la necesidad de conservar los huevos en frío extremo y alertó si luego sufren choques térmicos al transportarlos, ya que la condensación de agua en la cáscara destruye la película protectora natural y acelera su descomposición. Lo aconsejable es mantenerlos a una temperatura ambiente templada, en sectores altos de la cocina o en la parte superior de la heladera sin contacto directo con otros alimentos crudos.
"Si uno ve un poquito de materia fecal en un huevo que está sucio, lo que tiene que hacer es mojar una servilletita de papel y apenitas extraerle esa suciedad, pero no hacerle todo ese lavado con agua porque se disemina en toda la cáscara", advirtió la directora de la carrera de Ingeniería en Alimentos sobre los errores frecuentes en la cocina doméstica.
La profesional remarcó que las bacterias como la salmonela se eliminan únicamente sometiendo el alimento a temperaturas superiores a los 72°C a 75°C, motivo por el cual pidió extremar las precauciones en la preparación, el uso de limón para reducir el pH y la rápida refrigeración de mayonesas caseras durante los meses de calor para evitar las denominadas ETA, es decir, enfermedades de transmisión alimentaria que pueden provocar vómitos y deshidratación severa.