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Cómo funciona el nuevo lavadero comunitario en el barrio Francisco II

El espacio cuenta con máquinas industriales de 14 kilos, tarifa social accesible y asesoramiento integral para las familias de la zona este.

Puntos clave:

  • El servicio está abierto a toda la comunidad y cuenta con máquinas industriales de hasta 14 kilos.
  • Cada ciclo de lavado tiene un costo simbólico de 1.000 pesos destinado a reponer el jabón especial.
  • Funciona de martes a viernes de 9 a 13 y de 16 a 20, y los sábados de 9 a 13 horas.

La zona este de la ciudad Capital cuenta con un nuevo servicio destinado a resolver una necesidad doméstica esencial y reducir la carga horaria en los hogares. Se trata de la lavandería comunitaria "Cuidar", un dispositivo instalado en el barrio Francisco II a través del Plan Angelelli en coordinación con la Secretaría de Mujer y Diversidad.

"Cuidar es un dispositivo que viene a acompañar la vida cotidiana de las familias del barrio, acompañar sobre todo en las tareas de cuidado a cada una de las familias y especialmente a nuestras madres", explicó Cecilia Leguiza, administradora de la Unidad Ejecutora del Plan Angelelli, en diálogo con Aire FM. 

La iniciativa toma como referencia experiencias urbanas implementadas en la Ciudad de México y adapta el formato a las demandas del sector.

La funcionaria remarcó que el acceso a electrodomésticos automáticos y los costos de los servicios representan una barrera económica frecuente. Por este motivo, el espacio fue concebido para que las jefas y jefes de hogar optimicen su tiempo mientras resuelven la higiene de sus prendas en equipamiento de gran porte.

"Esto está pensado para todo público, obviamente bien focalizado a la situación de cada uno de los vecinos del barrio por la cercanía y la accesibilidad, pero está abierto a toda la comunidad", señaló la administradora.

Modalidad de turnos, costos y tiempos de lavado

Para hacer uso de las instalaciones, los vecinos pueden acercarse de forma directa o solicitar turno previo si las máquinas están ocupadas. El establecimiento atiende de martes a viernes en doble turno, de 9 a 13 y de 16 a 20 horas, y los sábados por la mañana, de 9 a 13 horas.

El proceso demanda un promedio de 45 minutos. Las prendas se entregan con un centrifugado que las deja semisecas para su posterior tendido domiciliario. La clasificación previa por tipo de tejido o color debe realizarse en el hogar particular, aunque el personal a cargo asesora sobre los ciclos adecuados para cada lote de ropa.

Respecto al valor del servicio, Leguiza puntualizó que se abona un arancel mínimo de 1.000 pesos por carga. Ese monto funciona como colaboración para reponer el insumo químico: "El lavado tiene un costo de 1.000 pesos para reponer el jabón; la gente no lleva jabón porque usamos uno especial para lavadoras industriales de hasta 14 kilos, y todo lo demás lo aporta el plan", detalló.

Espacio de contención y formación sociolaboral

El lavadero dispone de operadoras en ambos turnos y cuenta con un equipo técnico abocado al mantenimiento mecánico permanente. Además de la función operativa, el establecimiento actúa como punto de recepción y escucha comunitaria. El personal se encuentra capacitado junto a las áreas provinciales de género para brindar contención y derivar situaciones de vulneración de derechos.

Durante su primera semana de funcionamiento, el dispositivo registró el paso de más de 70 usuarios. El balance inicial demostró una rápida apropiación vecinal a pesar de las condiciones climáticas desfavorables y la humedad registradas en las últimas jornadas.

Este proyecto forma parte de la dimensión comunitaria que rodea al complejo habitacional del Francisco II. En el mismo predio funcionan talleres de capacitación textil con maquinaria específica, cursos de peluquería, apoyo escolar junto al Ministerio de Desarrollo Social, una huerta y una bloquera comunitaria, integrando infraestructura habitacional con inserción sociolaboral para los residentes del sector.

Fuente: Entrevista de Cada Mañana en Aire FM

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