
Alertan por uso de inteligencia artificial para desnudar a menores
La abogada Silvina Santangelo explicó los riesgos de los "deep nudes" en adolescentes, las graves consecuencias legales y cómo denunciar.
Puntos clave:
- La creación de deep nudes es un severo delito de violencia que atenta directamente contra la identidad, dignidad y privacidad de los adolescentes.
- Los jóvenes son penalmente imputables a partir de los 14 años, por lo que crear o difundir estas falsas imágenes genera graves antecedentes judiciales.
- Ante la viralización de fotos, resulta vital no borrar los mensajes para preservar la prueba digital y radicar la denuncia urgente en la Fiscalía o Policía.
La irrupción masiva de potentes herramientas tecnológicas al alcance de los teléfonos móviles está transformando las dinámicas escolares y sociales en el país y La Rioja no queda afuera de esto. Lo que hace un tiempo comenzó como una vía para crear divertidos memes y alterar imágenes con fines humorísticos, mutó rápidamente hacia una práctica delictiva de extrema gravedad: el uso de algoritmos para despojar de su ropa a compañeros de colegio utilizando fotografías cotidianas reales, un fenómeno global que ya enciende las alarmas en la provincia.
Por ello hoy en Aire FM hablamos con Silvina Santangelo Carrizo, Abogada especializada en Ciberdelincuencia y Nuevas Tecnologías aplicadas a la Investigación y definió: “El deep fake es una creación que se hace a partir de lo que conocemos como inteligencia artificial para colocar la cara, el cuerpo o la voz de una persona a otra imagen”. La experta advirtió que estas plataformas generativas logran resultados visualmente idénticos a la realidad, provocando que los espectadores no logren distinguir que los hechos ilustrados son completamente falsos.
Dentro de esta problemática emergente, el riesgo principal recae sobre los adolescentes y la proliferación de los denominados deep nudes (falsos desnudos). Esta técnica delictiva consiste en tomar fotografías reales de jóvenes —muchas veces obtenidas con total facilidad de perfiles de redes sociales o actos escolares— y procesarlas mediante una aplicación para quitarles la vestimenta digitalmente y exponer sus cuerpos.
"Estamos hablando de una imagen falsa que lo que está haciendo es exponer la dignidad, la privacidad, la identidad y además la sexualidad; es una violencia que tenemos que empezar a reconocer para poder condenarla", alertó la letrada.
Además del profundo e irreversible daño psicológico y moral que recae sobre las víctimas, la creación y distribución de este contenido acarrea consecuencias jurídicas muy severas para los agresores. "Cuando se trata de menores de edad estamos incursionando en lo que se conoce como pornografía infantil, que sería el material de abuso y explotación sexual", explicó Santangelo Carrizo.
En este sentido, resulta indispensable que las familias conversen urgentemente con sus hijos sobre las responsabilidades legales que asumen al interactuar en la web. "Con la nueva reforma del Código Penal Juvenil, los chicos son imputables a partir de los 14 años", subrayó la especialista, recordando que existen organismos internacionales que monitorean permanentemente internet y envían alertas inmediatas a las fiscalías locales cuando detectan la subida de este tipo de material ilícito.
Cómo actuar ante la difusión de imágenes
Frente a la viralización de un contenido falso, el instinto inicial de la víctima suele ser borrar todo y aislarse. Sin embargo, los protocolos legales indican exactamente lo contrario. Según la guía de primeros pasos, si un adolescente sufre este hostigamiento, resulta vital no borrar los chats; por el contrario, se debe grabar la pantalla y exportar las conversaciones para preservar intacta la prueba digital y entregarla a la autoridad.
Las denuncias formales en La Rioja deben radicarse lo antes posible en la Fiscalía, ubicada en la calle Buenos Aires 180, o en dependencias policiales, solicitando expresamente la preservación de la evidencia y la eliminación del contenido. Asimismo, los afectados pueden exigir la baja inmediata de las imágenes en las plataformas tecnológicas a través del servicio gratuito y anónimo Take It Down.
Para quienes reciben estas fotos en grupos de WhatsApp, la directiva es clara e innegociable: no reenviar ni comentar bajo ningún punto de vista, ya que compartir el material también constituye un delito penal.
Ante cualquier vulneración o duda, las familias pueden comunicarse de forma gratuita y confidencial a las líneas 102 (Niñez y adolescencia), 137 (Violencia familiar) o al 144 (Violencia de género) para recibir orientación profesional.
